En una emotiva ceremonia realizada en el Estadio Panamericano, la organización de Charros de Jalisco y aficionados reconocieron el legado de don Guillermo Cosío Vidaurri, una de las figuras que impulsaron y respaldaron el crecimiento del béisbol en el estado.
El homenaje póstumo tuvo lugar la noche del miércoles, previo a la quinta entrada del encuentro entre Charros de Jalisco y Sultanes de Monterrey, en un ambiente marcado por el respeto, la gratitud y el recuerdo de quien fue un apasionado promotor de este deporte.
Familiares, amigos e invitados especiales se dieron cita para participar en la ceremonia, durante la cual las pantallas del estadio proyectaron imágenes que evocaron la estrecha relación de don Guillermo con el béisbol jalisciense. Los aplausos de la afición acompañaron cada momento de un reconocimiento que trascendió el ámbito deportivo.
Uno de los instantes más significativos ocurrió antes del inicio del partido, cuando sus hijos, Guillermo y Salvador Cosío, fueron los encargados de realizar el lanzamiento de la primera bola, en un acto cargado de simbolismo que recordó la huella que dejó su padre tanto en el deporte como en la vida pública de Jalisco.
La presencia de hijos, nietos, familiares y amistades cercanas convirtió el homenaje en una celebración de vida, destacando no sólo su trayectoria como servidor público, sino también su permanente compromiso con el fortalecimiento de actividades deportivas y comunitarias.
Durante años, Guillermo Cosío Vidaurri mantuvo una estrecha vinculación con el béisbol, respaldando proyectos y esfuerzos que contribuyeron a consolidar la práctica y el arraigo de este deporte en la entidad. Su entusiasmo y apoyo fueron fundamentales en distintas etapas del desarrollo beisbolero de Jalisco.
La respuesta del público confirmó el cariño y respeto que su memoria sigue despertando.
Asistentes que se sumaron a este reconocimiento colectivo, recordaron a un hombre que creyó en el potencial del béisbol y trabajó para fortalecer su presencia en el estado.
Aunque la jornada concluyó con la victoria de Charros de Jalisco sobre Sultanes de Monterrey, el resultado deportivo pasó a segundo plano frente a la emoción de una noche dedicada a honrar la memoria de don Guillermo Cosío Vidaurri.
El homenaje dejó una imagen imborrable: la de una afición unida para agradecer a una persona cuyo legado permanece vivo en la historia del béisbol jalisciense y en el recuerdo de quienes compartieron con él su pasión por el Rey de los Deportes.



