Asociación de Bancos Descarta riesgo; «Volatilidad es Pasajera»

El nerviosismo y presión que se han observado en México sobre los mercados financieros –particularmente en el tipo de cambio– a partir del triunfo arrollador de Claudia Sheinbaum Pardo en las elecciones presidenciales y de su partido Morena en el Congreso, son parte de “una narrativa creada por parte de especuladores” y “no hay que preocuparse”, coincidieron este miércoles Rodolfo Ostolaza, subdirector de Estudios Económicos de Citibanamex, y la Asociación de Bancos de México (ABM).

Lo que hay, destacó Ostolaza, especialista de uno de los bancos más grandes del país, son “apostadores contra el peso” a partir de esa narrativa que se difunde en los medios de comunicación. La economía real está bien.

“La narrativa postelectoral ha estado dominada por dos grandes líneas de pensamiento que incluso siento yo que vienen de la parte opositora, unas dicen que Claudia Sheinbaum va a continuar a raja tabla con las políticas de López Obrador y que esto no debería ser así por el Plan C, y la otra tiene que ver con esta especie de solicitud que se le hace a Claudia de deslindarse del actual Presidente, como si estas fueran las únicas dos opciones que existen. Es algo muy dicotómico. Lo que probablemente suceda es que tengamos un punto medio, donde habrá continuidad en algunas políticas de López Obrador y otras donde va a distanciarse con otro enfoque”, explicó Ostolaza.

Para el directivo de Citibanamex, banco que en 2023 obtuvo una ganancia de 22 mil 279 millones de pesos en México, dentro de esta narrativa dicotómica ha surgido la relevancia del Poder Judicial.

“La pregunta que a mí me parece fundamental es, ¿va a cambiar el rol del Poder Judicial y por eso estamos viendo estas modificaciones (en el peso), o es más bien el cheque en blanco que se entregó a Morena con una mayoría calificada, por lo menos en la Cámara de Diputados, para poder modificar la Constitución a modo? Una cosa es tener el poder de hacerlo y otra hacerlo”.

Con el ejecutivo de CitiBanamex coincidieron Jorge Gordillo Arias, director de Análisis Económico y Bursátil de CIBanco, y el economista y politólogo Mario Campa, quienes destacaron que desde 1994, el tipo de cambio se determina por el régimen de libre flotación, sin que intervengan las autoridades y estableciéndose únicamente por la interacción entre la oferta y la demanda, por lo que una depreciación del peso ya no es un reflejo de la situación económica real de México, la cual está bien, y obedece más al nerviosismo de los mercados que no tenían descontado que Morena y aliados ganaran mayoría calificada en la Cámara de Diputados.

“Tenemos una política de libre flotación, la moneda se mueve por oferta y demanda y ya no es reflejo de la situación económica del país como lo era antes donde había devaluaciones. Ya no hay por qué asustarse, tenemos una economía estable y lo que ahorita está pasando con el peso es que los mercados no descontaron la mayoría calificada de Morena y aliados en el Congreso y a los mercados no les gustan las sorpresas”, dijo en entrevista Jorge Gordillo, de CIBanco.

Lo mismo opinó el economista y politólogo Mario Campa, quien destacó que los mercados no son un barómetro socioeconómico de un país y, al velar por las ganancias corporativas inmediatas, especulan y erran seguido.

“Los mercados, en especial los bursátiles, erran seguido y tampoco son barómetro socioeconómico. No creo que ahorita haya pánico, más bien es cautela”.

El economista recordó que la especulación que se observa estos días en el mercado por el llamado Plan C, un paquete de 20 reformas que incluye al Poder Judicial de la Federación, también ocurrió en el 2018 cuando se anunció la cancelación del proyecto del aeropuerto de Texcoco, donde el peso tuvo su mayor caída en dos años, por lo que el dólar regresó a cotizar por encima de 20 unidades, la Bolsa Mexicana de Valores tuvo pérdidas de 11 por ciento, mientras que el riesgo país registró un nuevo máximo.

“Recordemos lo que pasó en el 2018 con la cancelación del NAIM, donde rápido salieron voces a decir que el sexenio estaba acabado, que el peso se iba a depreciar y el dólar iba a llegar a los 35 y que ya no iba a haber confianza en las instituciones, pero todo eso no se materializó, fue una incertidumbre transitoria y se superó porque el gobierno electo fue detallando sus programas y eso generó calma”, detalló Campa.

Este miércoles, el peso intensificó sus pérdidas ante el dólar y a las 14:30 horas, tiempo del centro de México, se ubicó en 18.72 pesos, 24 centavos más con respecto al cierre del martes, a pesar de que por momentos las cifras de inflación en Estados Unidos le beneficiaron.

LA ECONOMÍA DE MÉXICO “ES BUENA”

A pesar de esta depreciación del peso mexicano, los especialistas estiman que tanto el tipo de cambio como el el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) se van a ir estabilizando en los próximos días porque la economía real del país “es buena”.

“Esto que estamos viendo en el mercado se va a ir calmando y tenemos que ver niveles más reducidos en la volatilidad, tanto el tipo de cambio, como en el IPC. Repito, en la parte de la economía real hasta el momento las señales al primer trimestre son buenas”, sostuvo Rodolfo Ostolaza, de Citibanamex. “Se espera un crecimiento de 2.2 por ciento este año. No es un crecimiento tan bueno como el del año pasado, pero tampoco es un número que nos hable de una posible recesión en este país”.

La Asociación de Bancos de México, en voz de su presidente Julio Carranza, suscribió lo dicho por el directivo de Citibanamex y a nombre de los banqueros del país aseguró que “no debemos asustarnos por un poco de volatilidad que hay en los mercados”.

“México es un país muy grande y muy importante, que tiene cosas maravillosas y no nos debemos de asustar por un poco de volatilidad que hay en los mercados”, dijo Julio Carranza en conferencia de prensa.

Los banqueros confirmaron que el tipo de cambio absorbe los choques internos, pero solo se trata de un entorno no contemplado.

“Blackstone, uno de los fondos de private equity más importantes, anunció una inversión de varios miles de millones de dólares buscando realmente reafirmar su interés en México”, mencionó Raúl Martínez Ostos, vicepresidente de la ABM y director general de Barclays.

Rodolfo Ostolaza, de Citibanamex, enfatizó que lo que ocurre actualmente en el mercado se debe en parte a los agentes que apuestan en contra del peso mexicano.

“Es muy difícil ponerles cara y nombre a estos apostadores, no te puedo decir si es Warren Buffett, Jeff bezos o Ricardo Salinas Pliego porque no va por ahí, tenemos que pensar que hay fondos de inversión, de gente que se dedica a la custodia de valores, que tiene mucho poder adquisitivo y que lo que quiere es tener un portafolio diversificado que maximice sus rendimientos en el corto, mediano y largo plazo”, explicó al insistir en que no sólo se debe observar al mercado, también a los actores de la economía real.

“Vamos a ver cómo actúan los distintos actores de la economía real, como las empresas o inversionistas, dejando del lado a los especuladores o a agentes que están haciendo apuestas en contra del peso mexicano para aprovechar el diferencial”, dijo al destacar que México es la economía número 12 en el mundo y el peso mexicano es la moneda emergente más comercializada en le mercado de divisas.

En línea con los banqueros, Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda, destacó la tarde de este miércoles la fortaleza de la economía mexicana.

“México cuenta con sólidos fundamentos económicos, un bajo porcentaje de deuda/PIB y finanzas públicas ordenadas”, publicó en su cuenta de X al informar de una operación en el mercado de Nueva York para reducir el 100 por ciento de los pagos de deuda externa de 2025.

¿REFORMA AL PODER JUDICIAL AFECTA LA ECONOMÍA?

El Presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró la mañana de este miércoles que se equivocan quienes piensan que se va a dar marcha atrás al proyecto de reforma al Poder Judicial “sólo porque hay nerviosismo financiero”, ya que “está de por medio la justicia” y no se puede “cambiar corrupción por justicia”.

Casi a la par, Claudia Sheinbaum Pardo, virtual Presidenta electa de México, publicó un mensaje en sus redes sociales sobre la continuación de la llamada Cuarta Transformación (4T), el cual contiene las mismas palabras que usó López Obrador, pero sin hacer una referencia directa a la iniciativa que busca someter la designación de cargos en el Poder Judicial de la Federación a la votación de la gente.

“El pueblo de México votó por la continuidad y el avance de la Cuarta Transformación. No hay marcha atrás. Vamos por más bienestar, justicia y democracia para nuestro amado país”, escribió a través de su cuenta de X, antes Twitter. Más tarde confirmó en conferencia de prensa la discusión de la Reforma al Poder Judicial a través de foros y una encuesta.

De acuerdo con los resultados finales de los cómputos distritales que hizo el Instituto Nacional Electoral (INE), el partido oficial y sus aliados consiguieron la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y se quedaron muy cerca de alcanzar el mismo objetivo en el Senado de la República. Es decir, podrían aprobar con facilidad las reformas constitucionales que tienen en mente el Jefe del Ejecutivo federal y la próxima Presidenta de México, por ejemplo, la del Poder Judicial.

De acuerdo con especialistas, de las 20 reformas del llamado Plan C, cinco preocupan a los mercados:

  • Reforma al Poder Judicial.
  • Reforma en materia electoral.
  • Reforma sobre extinción de órganos con duplicidad de funciones.
  • Reforma en torno a sectores estratégicos del Estado, como el Sistema Eléctrico Nacional.
  • Reforma a la minería e hidrocarburos.

Para la mayoría de analistas, la reforma al Poder Judicial es la que está ejerciendo mayor presión en el mercado, pero para otros, como Rodolfo Ostolaza, subdirector de Estudios Económicos de Citibanamex, esto es más bien una narrativa creada desde sectores de la oposición porque lo que realmente genera incertidumbre es la mayoría calificada de Morena y sus aliados en la Cámara de Diputados y que eventualmente pudieran ejercer en alguna reforma que afecte los intereses de inversionistas.

“Hasta antes del 2 de junio todavía podíamos hablar del súper peso y de repente en unos pocos días hemos tenido depreciaciones muy grandes y esto es una visualización del nerviosismo que tienen los inversionistas con respecto a las posibles reformas que pudiera realizar la Presidenta electa con un Congreso mayoritariamente a su favor”.

La reforma al Poder Judicial, que fue incluida en el paquete presentado por el Presidente López obrador el 5 de febrero pasado y que será discutida en foros y a través de una encuesta en los próximos meses plantea lo siguiente:

  • La elección popular de ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), magistrados de Circuito, jueces de distrito, magistrados electorales e integrantes del Tribunal de Disciplina Judicial.
  • Reducción del pleno de la SCJN, de 11 a nueve ministros, y desaparición de las salas.
    Sustitución del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) por un órgano de administración judicial y un Tribunal de Disciplina Judicial con independencia de la SCJN.
  • Prohibición de otorgar suspensiones contra leyes con efectos generales.
    Plazos máximos de seis meses para resolver asuntos fiscales, y de un año para asuntos penales.
  • Renovación de todos los cargos de ministros, magistrados y jueces en la elección extraordinaria que se celebre en 2025.

“Hay que decir que estas reformas son institucionales, no son reformas que afecten la economía real, en el caso del Poder judicial, creo que es un poder que tiene muchos problemas y ahí el reto es comunicar y convencer para alcanzar consenso. Incluso algunos expertos internacionales dicen que al mercado no le preocupa la reforma al Poder judicial, que probablemente tenga que ver con la mayoría calificada en el Congreso”, acentuó el economista Mario Campa.

En el caso de la reforma a los organismos autónomos, el también politólogo subrayó que éstos deben ser evaluados y abrirse al escrutinio como en todas las democracias.

“Por ejemplo, el Inegi o Banxico no se tocan porque funcionan bien. Hay que recordar que los organismos autónomos son asociados a una independencia total y eso les permite ya no exigirles y cuando una institución no cambia está destinada a fracasar, instituciones inertes y sin tocarse no son sinónimo de democracia porque entonces quiere decir que pase lo que pase van a seguir inalterados”.


 

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