Autoridades federales y especialistas iniciaron una investigación para determinar las causas de la muerte de un cocodrilo localizado este sábado en la playa Boca de Tomates.
El reporte fue realizado por visitantes y ambientalistas que monitorean de manera permanente la zona, quienes encontraron al ejemplar, de aproximadamente tres metros de longitud, tendido sobre la arena. Al llegar al sitio, confirmaron que el reptil aún presentaba signos vitales, aunque se encontraba en estado crítico.
Con el propósito de proteger al animal y evitar riesgos para las personas, los activistas acordonaron el área mientras solicitaban la intervención de las autoridades competentes.
Minutos después arribaron elementos de la Policía Municipal y personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), quienes tomaron conocimiento de los hechos y comenzaron las diligencias correspondientes.
De manera preliminar, trascendió que el cocodrilo contaba con marcas de identificación utilizadas en programas de monitoreo de fauna silvestre, por lo que se presume que era un ejemplar previamente registrado, posiblemente una hembra adulta.
Será mediante los estudios e investigaciones que realicen las autoridades y especialistas como se podrá establecer la causa del fallecimiento de este ejemplar, considerado parte importante del ecosistema de la región.

