LAS VÍBORAS…¿DÓNDE TE AGARRÓ EL TEMBLOR?

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¿DÓNDE TE AGARRÓ EL TEMBLOR?

“¿Dónde te agarró el temblor?”, preguntaba el inmortal Chico Che, y ahora la pregunta volvió a ponerse de moda en Puerto Vallarta. Porque mientras unos ni se enteraron y siguieron echándose el cafecito con pan como si nada hubiera pasado, otros salieron disparados del Ayuntamiento y de sus casas más rápido que político cuando escucha la palabra “auditoría”.

“BIEN FEO”

Y es que apenas empezó a sentirse el movimiento y en Vallarta pasó lo de siempre: unos juraban que sí se movió “bien feo”, otros decían que nomás fue “un mareíto”, y nunca faltó el que aseguró que la vibración no era temblor, sino el calorón infernal que trae a la ciudad convertida en comal desde hace varios días.

EL CALOR FUE EL CULPABLE

Porque hay que decirlo: el calor en Puerto Vallarta anda tan bravo que algunos ya no distinguen si están sudando por la temperatura o por el susto. Hubo quienes hasta aseguraron que sintieron “borrachera sin tomar”, mientras otros culpaban al ventilador, al aire acondicionado o hasta a los tacos de birria de la noche anterior.

UN DICHO DE MI ABUELA

Y claro, como dicen las abuelas: “el que con leche se quema… hasta al jocoque le sopla”. Por eso más de uno apenas vio moverse una lámpara y ya andaba abrazando papeles, mascotas, mochilas y hasta la estampita de la Virgen.

VIENE A MI MEMORIA…

Muchos recordaron aquel fuerte sismo que dejó marcada la memoria vallartense cuando parte de la corona de la icónica Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe terminó desplomándose. Aquella imagen impactó tanto porque no se cayó cualquier cosa, sino prácticamente uno de los símbolos más queridos de Puerto Vallarta. Desde entonces, cada vez que la tierra se mueve, aunque sea poquito, hay quienes voltean primero a ver si la corona sigue en su lugar.

NOS CARGÓ “EL PAYASO”

Y aunque este movimiento no tuvo aquella intensidad, en algunas zonas sí se sintió sabroso. Vecinos de las partes altas de El Pitillal aseguran que “tronó bonito”, mientras otros salieron a la calle con cara de “ahora sí ya nos cargó el payaso”. En edificios públicos hubo evacuaciones preventivas y en algunos negocios la gente dejó el plato servido para mejor esperar afuera.

INGENIO VALLARTENSE

Eso sí, en redes sociales apareció el clásico festival del ingenio vallartense. Nunca faltó el héroe que escribió: “yo pensé que era el vecino poniendo banda”. Otro aseguró que creyó que estaban remodelando arriba, y uno más comentó que “si no se cae el ventilador, yo ni me paro”.

FUE DE 4.4

Mientras tanto, Protección Civil informó que no hubo daños tras el sismo preliminar de magnitud 4.4 registrado cerca de Cabo Corrientes. Pero aunque no dejó afectaciones, sí dejó algo muy vallartense: el tema de conversación del día entero. Porque aquí basta con que tiemble tantito para que en las tortillerías, los camiones, los cafés y hasta en el Malecón todos terminen contando cómo lo vivieron.

ROMPE CABEZAS

Y la realidad es que México vive prácticamente sentado sobre un enorme rompecabezas de placas tectónicas que se empujan más fuerte que regidores peleándose por salir en la foto oficial. Por eso estados como Jalisco constantemente sienten estos recordatorios de que la naturaleza siempre tiene la última palabra.

EL POETA TABASQUEÑO

Así que más vale estar preparados, conservar la calma y no confiarse. Porque cuando la tierra decide bailar, hasta el más valiente termina preguntando lo mismo que el poeta tabasqueño dejó inmortalizado: “¿Dónde te agarró el temblor?”.

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¿DÓNDE TE AGARRÓ EL TEMBLOR?

“¿Dónde te agarró el temblor?”, preguntaba el inmortal Chico Che, y ahora la pregunta volvió a ponerse de moda en Puerto Vallarta. Porque mientras unos ni se enteraron y siguieron echándose el cafecito con pan como si nada hubiera pasado, otros salieron disparados del Ayuntamiento y de sus casas más rápido que político cuando escucha la palabra “auditoría”.

“BIEN FEO”

Y es que apenas empezó a sentirse el movimiento y en Vallarta pasó lo de siempre: unos juraban que sí se movió “bien feo”, otros decían que nomás fue “un mareíto”, y nunca faltó el que aseguró que la vibración no era temblor, sino el calorón infernal que trae a la ciudad convertida en comal desde hace varios días.

EL CALOR FUE EL CULPABLE

Porque hay que decirlo: el calor en Puerto Vallarta anda tan bravo que algunos ya no distinguen si están sudando por la temperatura o por el susto. Hubo quienes hasta aseguraron que sintieron “borrachera sin tomar”, mientras otros culpaban al ventilador, al aire acondicionado o hasta a los tacos de birria de la noche anterior.

UN DICHO DE MI ABUELA

Y claro, como dicen las abuelas: “el que con leche se quema… hasta al jocoque le sopla”. Por eso más de uno apenas vio moverse una lámpara y ya andaba abrazando papeles, mascotas, mochilas y hasta la estampita de la Virgen.

VIENE A MI MEMORIA…

Muchos recordaron aquel fuerte sismo que dejó marcada la memoria vallartense cuando parte de la corona de la icónica Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe terminó desplomándose. Aquella imagen impactó tanto porque no se cayó cualquier cosa, sino prácticamente uno de los símbolos más queridos de Puerto Vallarta. Desde entonces, cada vez que la tierra se mueve, aunque sea poquito, hay quienes voltean primero a ver si la corona sigue en su lugar.

NOS CARGÓ “EL PAYASO”

Y aunque este movimiento no tuvo aquella intensidad, en algunas zonas sí se sintió sabroso. Vecinos de las partes altas de El Pitillal aseguran que “tronó bonito”, mientras otros salieron a la calle con cara de “ahora sí ya nos cargó el payaso”. En edificios públicos hubo evacuaciones preventivas y en algunos negocios la gente dejó el plato servido para mejor esperar afuera.

INGENIO VALLARTENSE

Eso sí, en redes sociales apareció el clásico festival del ingenio vallartense. Nunca faltó el héroe que escribió: “yo pensé que era el vecino poniendo banda”. Otro aseguró que creyó que estaban remodelando arriba, y uno más comentó que “si no se cae el ventilador, yo ni me paro”.

FUE DE 4.4

Mientras tanto, Protección Civil informó que no hubo daños tras el sismo preliminar de magnitud 4.4 registrado cerca de Cabo Corrientes. Pero aunque no dejó afectaciones, sí dejó algo muy vallartense: el tema de conversación del día entero. Porque aquí basta con que tiemble tantito para que en las tortillerías, los camiones, los cafés y hasta en el Malecón todos terminen contando cómo lo vivieron.

ROMPE CABEZAS

Y la realidad es que México vive prácticamente sentado sobre un enorme rompecabezas de placas tectónicas que se empujan más fuerte que regidores peleándose por salir en la foto oficial. Por eso estados como Jalisco constantemente sienten estos recordatorios de que la naturaleza siempre tiene la última palabra.

EL POETA TABASQUEÑO

Así que más vale estar preparados, conservar la calma y no confiarse. Porque cuando la tierra decide bailar, hasta el más valiente termina preguntando lo mismo que el poeta tabasqueño dejó inmortalizado: “¿Dónde te agarró el temblor?”.

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