LAS VÍBORA…EL PUEBLO Y SUS “OTROS DATOS”

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EL PUEBLO Y SUS “OTROS DATOS”

En México ya no se presume quién trae carro nuevo, reloj caro o vacaciones en Europa… no señor. El verdadero símbolo de riqueza en 2026 es salir del súper con jitomate, aguacate, limón, huevo y carne… ¡sin llorar en caja!

¿SERÁN OTROS PRECIOS?

Porque mientras la presidenta Claudia Sheinbaum insiste en que la economía marcha firme y el país vive tiempos de prosperidad, la realidad en los mercados trae otros datos… y otros precios.

EL ITESO Y SU ESTUDIO

El estudio del ITESO lo dejó clarito: la canasta básica alimentaria aumentó 67% entre agosto de 2018 y marzo de 2026. O sea, comer ya dejó de ser necesidad… y se convirtió en deporte extremo.

LA CANASTA VIP

Y nomás vea usted la tragedia nacional:
el limón ya se vende como si viniera custodiado por la Marina; el aguacate parece producto de importación suiza; y el jitomate anda tan caro que pronto lo veremos en vitrinas junto a los perfumes finos.
La raza ya no prepara guacamole… administra patrimonio.

¿CÓMO SOBREVIVIR?

Pero eso sí, desde la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard anda muy ocupado hablando de inversiones, aranceles, competitividad y tratados internacionales. Muy elegante todo… aunque en la cocina mexicana el único tratado vigente es el de sobrevivencia doméstica.

METIENDO PRESIÓN

Y como si faltaran ingredientes al caldo, desde Estados Unidos aparece otra vez Donald Trump amenazando con medidas comerciales, presiones fronterizas y discursos incendiarios que terminan moviendo mercados, exportaciones y precios agrícolas. Porque claro… cuando Trump estornuda, acá sube el aguacate.

QUEDAMOS DESNUDOS

Mientras tanto, en Jalisco, Pablo Lemus presume desarrollo económico, modernización y crecimiento regional… aunque en muchas colonias el crecimiento más visible es el de la cuenta del mandado.
Antes uno iba al mercado con 500 pesos y salía hasta con postre. Hoy sales con dos bolsas… y resentimiento social.

¿CONTROLADA?

Y cuidado con quejarse, porque nunca falta el experto oficialista que sale a decir: “La inflación está controlada.”
Pues sí… controladísima. Tan controlada que ya hay familias viendo el aguacate como quien mira departamentos en Polanco: bonito, pero inalcanzable.
La cosa ya alcanzó niveles de humor negro: hay hogares donde el limón se exprime con responsabilidad fiscal, el jitomate se rebana “transparentito” y el huevo se reparte con más disciplina que presupuesto federal.

AQUÍ NO PENSAMOS ASÍ

Porque aunque los discursos hablen de bienestar, transformación y fortaleza económica, la verdad cotidiana se mide en tortillas, aceite y kilos de frijol. Y ahí, en la caja registradora, no hay mañanera que alcance.

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EL PUEBLO Y SUS “OTROS DATOS”

En México ya no se presume quién trae carro nuevo, reloj caro o vacaciones en Europa… no señor. El verdadero símbolo de riqueza en 2026 es salir del súper con jitomate, aguacate, limón, huevo y carne… ¡sin llorar en caja!

¿SERÁN OTROS PRECIOS?

Porque mientras la presidenta Claudia Sheinbaum insiste en que la economía marcha firme y el país vive tiempos de prosperidad, la realidad en los mercados trae otros datos… y otros precios.

EL ITESO Y SU ESTUDIO

El estudio del ITESO lo dejó clarito: la canasta básica alimentaria aumentó 67% entre agosto de 2018 y marzo de 2026. O sea, comer ya dejó de ser necesidad… y se convirtió en deporte extremo.

LA CANASTA VIP

Y nomás vea usted la tragedia nacional:
el limón ya se vende como si viniera custodiado por la Marina; el aguacate parece producto de importación suiza; y el jitomate anda tan caro que pronto lo veremos en vitrinas junto a los perfumes finos.
La raza ya no prepara guacamole… administra patrimonio.

¿CÓMO SOBREVIVIR?

Pero eso sí, desde la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard anda muy ocupado hablando de inversiones, aranceles, competitividad y tratados internacionales. Muy elegante todo… aunque en la cocina mexicana el único tratado vigente es el de sobrevivencia doméstica.

METIENDO PRESIÓN

Y como si faltaran ingredientes al caldo, desde Estados Unidos aparece otra vez Donald Trump amenazando con medidas comerciales, presiones fronterizas y discursos incendiarios que terminan moviendo mercados, exportaciones y precios agrícolas. Porque claro… cuando Trump estornuda, acá sube el aguacate.

QUEDAMOS DESNUDOS

Mientras tanto, en Jalisco, Pablo Lemus presume desarrollo económico, modernización y crecimiento regional… aunque en muchas colonias el crecimiento más visible es el de la cuenta del mandado.
Antes uno iba al mercado con 500 pesos y salía hasta con postre. Hoy sales con dos bolsas… y resentimiento social.

¿CONTROLADA?

Y cuidado con quejarse, porque nunca falta el experto oficialista que sale a decir: “La inflación está controlada.”
Pues sí… controladísima. Tan controlada que ya hay familias viendo el aguacate como quien mira departamentos en Polanco: bonito, pero inalcanzable.
La cosa ya alcanzó niveles de humor negro: hay hogares donde el limón se exprime con responsabilidad fiscal, el jitomate se rebana “transparentito” y el huevo se reparte con más disciplina que presupuesto federal.

AQUÍ NO PENSAMOS ASÍ

Porque aunque los discursos hablen de bienestar, transformación y fortaleza económica, la verdad cotidiana se mide en tortillas, aceite y kilos de frijol. Y ahí, en la caja registradora, no hay mañanera que alcance.

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