“¡MORENA NOS ESTÁ MATANDO DE INDOLENCIA!»: Ramón Cambero Pérez desata fulminante ofensiva en Tepic y destroza el colapso del sistema de salud de la 4T

 

Por Carlos Hartig

 

Tepic.-  En sus recorridos por las colonias de la capital nayarita, en la colonia Heriberto Casas mejor conocida como la H. Casas, militantes, simpatizantes y dirigentes recorren las calles de manera directa para tocar a los hogares y dialogar con los vecinos en la entrada de sus viviendas o comercios. Con la firmeza de quien patea el tablero de la simulación oficial, la cúpula del Partido Acción Nacional (PAN) en Nayarit desató este fin de semana un auténtico vendaval político en las emblemáticas calles de las colonias H. Casas y Emiliano Zapata de Tepic. Encabezados por Ramón Cambero Pérez, presidente del Comité Directivo Estatal, y Esther Mota Rodríguez, presidenta del Comité Directivo Municipal del PAN en Tepic, los blanquiazules no se anduvieron con diplomacias y le recetaron un posicionamiento frontal, incisivo y sin concesiones a la llamada Cuarta Transformación, a la que responsabilizan directamente del colapso sanitario y de tener las manos manchadas por la negligencia institucional.

 

Apenas pisaron el terreno en estos tradicionales sectores populares, flanqueados por pancartas que escupían una cruda verdad —»Tan lejos de Dinamarca y tan cerca de la 4T»—, los panistas erigieron una severa protesta ciudadana frente a la indolencia gubernamental. Ante familias indignadas y una base militante volcada en las calles, el liderazgo albiazul soltó una sentencia que cimbró las estructuras del oficialismo: «¡Morena nos está matando!», proclamaron con vehemencia en las esquinas de la H. Casas y la Emiliano Zapata ante la aprobación de los vecinos. La dirigencia evidenció que las promesas de la administración federal quedaron reducidas a cenizas, atrapadas en clínicas sin insumos, hospitales sin material básico y pasillos convertidos en salas de espera interminables donde la omisión oficial es cómplice del sufrimiento ciudadano.

 

A quemarropa y exhibiendo la cruda realidad que el régimen intenta ocultar, el liderazgo panista destapó la gravedad de la crisis durante el contacto directo con la ciudadanía. Por su parte, en su mensaje, Ramón Cambero Pérez aseveró con contundencia que el personal médico y de enfermería opera con las manos atadas, obligado a lidiar con un instrumental obsoleto y un desabasto crónico que vulnera la atención elemental. «Todos sabemos que no hay medicinas, que los doctores no tienen con qué curar y que la salud del pueblo la cambiaron por ocurrencias, insensibilidad y recortes mezquinos en la capital del país», recriminó el dirigente estatal ante un contingente que coreaba la consigna «¡Su lucha es nuestra lucha!».

 

En sus intervenciones, los líderes blanquiazules denunciaron de manera enérgica el abandono sistémico que padecen los hogares de las colonias populares. Señalaron que las madres de familia y los jefes de hogar viven bajo una zozobra constante ante la enfermedad, debido a que los centros de salud carecen de lo elemental para otorgar un servicio digno. Esther Mota Rodríguez, presidenta del Comité Municipal del PAN en Tepic, enfatizó que esta apatía oficial orilla a los ciudadanos a endeudarse pagando consultas y recetas en farmacias particulares, lacerando drásticamente la economía familiar ante la indiferencia total de unas autoridades que prefieren el silencio y la propaganda antes que resolver las carencias en salud.

 

La ofensiva política continuó al desnudar el golpe certero que esta crisis asesta a la economía de los hogares nayaritas que resisten en estas zonas de Tepic. Con el rigor de quien exige rendición de cuentas, la dirigencia albiazul recalcó que los ciudadanos se enfrentan a una disyuntiva inadmisible provocada por la pésima gestión federal: endeudarse en el sector privado o resignarse a una antesala de la muerte por la falta de atención oportuna. Para el blanquiazul, este escenario no responde a un rezago administrativo, sino a una crisis humanitaria solapada por la negligencia de las autoridades en turno.

 

Lejos de limitarse al diagnóstico, la cúpula panista colocó sobre la mesa una propuesta legislativa y de exigencia social de urgente aplicación: emplazar a la federación para que las consultas con especialistas no excedan un plazo máximo de 72 horas y que se audite con absoluta transparencia el uso de los recursos públicos. «Exigimos que el recurso se gaste en salvar vidas y no en campañas de mentiras», sentenció la dirigencia, advirtiendo que Acción Nacional mantendrá la presión en las calles. Con este mensaje de alto impacto en la H. Casas y la Emiliano Zapata, el PAN consolidó su ofensiva territorial, marcando una línea clara entre la ineptitud gubernamental y la exigencia de un sistema de salud digno para las familias de México y de Nayarit.

 

domingo, octubre 18, 2026
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Por Carlos Hartig

 

Tepic.-  En sus recorridos por las colonias de la capital nayarita, en la colonia Heriberto Casas mejor conocida como la H. Casas, militantes, simpatizantes y dirigentes recorren las calles de manera directa para tocar a los hogares y dialogar con los vecinos en la entrada de sus viviendas o comercios. Con la firmeza de quien patea el tablero de la simulación oficial, la cúpula del Partido Acción Nacional (PAN) en Nayarit desató este fin de semana un auténtico vendaval político en las emblemáticas calles de las colonias H. Casas y Emiliano Zapata de Tepic. Encabezados por Ramón Cambero Pérez, presidente del Comité Directivo Estatal, y Esther Mota Rodríguez, presidenta del Comité Directivo Municipal del PAN en Tepic, los blanquiazules no se anduvieron con diplomacias y le recetaron un posicionamiento frontal, incisivo y sin concesiones a la llamada Cuarta Transformación, a la que responsabilizan directamente del colapso sanitario y de tener las manos manchadas por la negligencia institucional.

 

Apenas pisaron el terreno en estos tradicionales sectores populares, flanqueados por pancartas que escupían una cruda verdad —»Tan lejos de Dinamarca y tan cerca de la 4T»—, los panistas erigieron una severa protesta ciudadana frente a la indolencia gubernamental. Ante familias indignadas y una base militante volcada en las calles, el liderazgo albiazul soltó una sentencia que cimbró las estructuras del oficialismo: «¡Morena nos está matando!», proclamaron con vehemencia en las esquinas de la H. Casas y la Emiliano Zapata ante la aprobación de los vecinos. La dirigencia evidenció que las promesas de la administración federal quedaron reducidas a cenizas, atrapadas en clínicas sin insumos, hospitales sin material básico y pasillos convertidos en salas de espera interminables donde la omisión oficial es cómplice del sufrimiento ciudadano.

 

A quemarropa y exhibiendo la cruda realidad que el régimen intenta ocultar, el liderazgo panista destapó la gravedad de la crisis durante el contacto directo con la ciudadanía. Por su parte, en su mensaje, Ramón Cambero Pérez aseveró con contundencia que el personal médico y de enfermería opera con las manos atadas, obligado a lidiar con un instrumental obsoleto y un desabasto crónico que vulnera la atención elemental. «Todos sabemos que no hay medicinas, que los doctores no tienen con qué curar y que la salud del pueblo la cambiaron por ocurrencias, insensibilidad y recortes mezquinos en la capital del país», recriminó el dirigente estatal ante un contingente que coreaba la consigna «¡Su lucha es nuestra lucha!».

 

En sus intervenciones, los líderes blanquiazules denunciaron de manera enérgica el abandono sistémico que padecen los hogares de las colonias populares. Señalaron que las madres de familia y los jefes de hogar viven bajo una zozobra constante ante la enfermedad, debido a que los centros de salud carecen de lo elemental para otorgar un servicio digno. Esther Mota Rodríguez, presidenta del Comité Municipal del PAN en Tepic, enfatizó que esta apatía oficial orilla a los ciudadanos a endeudarse pagando consultas y recetas en farmacias particulares, lacerando drásticamente la economía familiar ante la indiferencia total de unas autoridades que prefieren el silencio y la propaganda antes que resolver las carencias en salud.

 

La ofensiva política continuó al desnudar el golpe certero que esta crisis asesta a la economía de los hogares nayaritas que resisten en estas zonas de Tepic. Con el rigor de quien exige rendición de cuentas, la dirigencia albiazul recalcó que los ciudadanos se enfrentan a una disyuntiva inadmisible provocada por la pésima gestión federal: endeudarse en el sector privado o resignarse a una antesala de la muerte por la falta de atención oportuna. Para el blanquiazul, este escenario no responde a un rezago administrativo, sino a una crisis humanitaria solapada por la negligencia de las autoridades en turno.

 

Lejos de limitarse al diagnóstico, la cúpula panista colocó sobre la mesa una propuesta legislativa y de exigencia social de urgente aplicación: emplazar a la federación para que las consultas con especialistas no excedan un plazo máximo de 72 horas y que se audite con absoluta transparencia el uso de los recursos públicos. «Exigimos que el recurso se gaste en salvar vidas y no en campañas de mentiras», sentenció la dirigencia, advirtiendo que Acción Nacional mantendrá la presión en las calles. Con este mensaje de alto impacto en la H. Casas y la Emiliano Zapata, el PAN consolidó su ofensiva territorial, marcando una línea clara entre la ineptitud gubernamental y la exigencia de un sistema de salud digno para las familias de México y de Nayarit.