Por Carlos Hartig
Tepic.- Decenas de madres y padres de familia se manifestaron ante los medios de comunicación y el Congreso del Estado de Nayarit para pronunciarse contra la imposición intempestiva de una cuota de recuperación de 200 pesos por sesión en los Centros de Atención al Espectro Autista y Bienestar Emocional públicos, cobro que pone en riesgo el tratamiento regular de al menos 200 niños y adolescentes con neurodivergencia en la entidad.
Betsy López, madre de un menor autista y vocera del grupo de familias afectadas, explicó que la notificación de la tarifa se dio de manera imprevista de un dĆa para otro en recintos pĆŗblicos como el Centro de Autismo de La Alameda y la unidad en Casa Nayarit. Advirtió que, aunque las familias no rechazan contribuir de forma justa, un costo de 200 pesos semanales representa una erogación de cerca de 1,000 pesos mensuales por niƱo, suma inaccesible para hogares con bajos ingresos, mamĆ”s solteras, familias con mĆ”s de un hijo con discapacidad o personas que viajan desde municipios del interior del estado sumando gastos de traslado y medicamentos.
Por su parte, Enrique Bundis, padre de una niña neurodivergente de 5 años que acude a terapias en Casa Nayarit, respaldó la propuesta de que las aportaciones no sean homogeneizadas, sino calculadas de forma justa y proporcional mediante estudios socioeconómicos individuales. Señaló el contraste de que una atención psicológica convencional en dependencias públicas oscila entre los 30 y 50 pesos, mientras que este nuevo cobro de 200 pesos fue fijado abruptamente, obligando a varias familias a aplazar o suspender las sesiones especializadas de sus hijos.
AdemÔs del reclamo por las tarifas, los manifestantes dirigieron un llamado urgente a las y los integrantes del Congreso del Estado de Nayarit para garantizar el blindaje presupuestal e institucional de estos espacios dentro del Presupuesto de Egresos 2027. Las familias exigieron que los gastos operativos, el mantenimiento y, sobre todo, la nómina del personal especializado y psicólogos queden garantizados por ley para evitar que la operación de los centros quede a merced de cambios de administración o decisiones sexenales.
A nivel local y regional, la atención del Trastorno del Espectro Autista (TEA) enfrenta importantes desafĆos. Estudios desarrollados por la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) y organismos de salud en la región seƱalan que el acceso a diagnóstico oportuno e intervención temprana continĆŗa siendo limitado en el Ć”mbito pĆŗblico local, donde las familias llegan a esperar meses para ser atendidas en servicios del Sector Salud (SSN e IMSS-Bienestar) o deben recurrir al sector privado, donde una sesión terapĆ©utica supera los 500 pesos.
En el marco sociodemogrĆ”fico nacional, el Instituto Nacional de EstadĆstica y GeografĆa (INEGI) estima que en MĆ©xico mĆ”s del 16% de la población vive con alguna discapacidad, condición de salud mental o neurodivergencia. Por su parte, la SecretarĆa de Salud Federal y la Organización Mundial de la Salud (OMS) calculan una prevalencia global del autismo de aproximadamente 1 por cada 100 niƱos, mientras que en MĆ©xico organismos especializados como Autism Speaks y la red de la ClĆnica de Autismo de la Ciudad de MĆ©xico estiman que 1 de cada 115 niƱos vive con TEA, la mayorĆa sin acceso a servicios pĆŗblicos permanentes.
Organizaciones de la sociedad civil y redes afines de apoyo a la neurodivergencia ācomo la Asociación Mexicana para el Estudio del Autismo (AMEA) y la Red Madre Autismoā coincidieron en que el Estado mexicano, a travĆ©s de sus tres órdenes de gobierno, debe velar por el principio del interĆ©s superior de la niƱez y la gratuidad progresiva en los servicios de salud y rehabilitación integral, garantizando que el origen socioeconómico no sea un factor de exclusión o abandono terapĆ©utico.

