Afrenta a las víctimas: Vandalizan el Memorial de Desaparecidos en Tepic ante la omisión del Estado

 

 

Por Carlos Hartig

 

Tepic.-   En un acto que evidencia la inoperancia de las instituciones de seguridad en Nayarit, el Memorial de Personas Desaparecidas en Tepic fue vandalizado y saqueado. El Colectivo Familias Unidas por Nayarit (COFAUNNAY) denunció el robo de 20 lámparas que iluminaban 10 de los 18 monolitos del recinto, así como el destrozo intencional del cableado eléctrico principal y cajas de registro forzadas. Este daño representa un golpe directo a la dignidad de las familias que buscan a sus seres queridos.

 

La gravedad del caso radica en el incumplimiento de las obligaciones asumidas por el Gobierno del Estado, la Secretaría General de Gobierno (SEGOB) y la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas. El sitio cuenta con un Decreto Oficial que exige garantizar su resguardo, conservación y protección permanente. Hoy, la omisión en la custodia de este espacio convierte dicho compromiso en papel mojado y deja al descubierto el desdén institucional hacia las víctimas.

 

Las evidencias en el sitio exponen un panorama desolador: registros destrozados, gabinetes de control eléctrico sin medidor y líneas aéreas cortadas a tajo. Alejandra «N», representante de COFAUNNAY, fue contundente al señalar que no aceptarán reparaciones cosméticas: exigió una investigación penal exhaustiva a la Fiscalía, el análisis de las cámaras del C4/C5 y la sanción con todo el peso de la ley a los responsables.

 

Cada uno de los 18 monolitos representa el nombre y la exigencia de justicia para cientos de personas ausentes. Permitir que este recinto sea saqueado impunemente revictimiza a las familias que realizan labores voluntarias de limpieza ante el descuido gubernamental. La inacción preventiva de las autoridades convierte al Estado en cómplice por omisión en la profanación de este sitio de memoria.

 

Esta afrenta ocurre en un contexto de alto riesgo en la entidad, donde municipios del norte como Tecuala, Acaponeta y Huajicori se mantienen como focos rojos, mientras que en Amatlán de Cañas y Jala se detecta un repunte de desapariciones, sumado a la persistencia del fenómeno en Tepic y Bahía de Banderas.

 

Si la SEGOB y la Comisión Estatal de Búsqueda pretenden mantener legitimidad, deben responder con hechos y no con retórica. Reparar la infraestructura sin encarcelar a los culpables será validar la impunidad. La exigencia es clara: restitución inmediata del equipo vandalizado, seguridad perimetral permanente y el esclarecimiento total de los hechos.

jueves, septiembre 17, 2026
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Por Carlos Hartig

 

Tepic.-   En un acto que evidencia la inoperancia de las instituciones de seguridad en Nayarit, el Memorial de Personas Desaparecidas en Tepic fue vandalizado y saqueado. El Colectivo Familias Unidas por Nayarit (COFAUNNAY) denunció el robo de 20 lámparas que iluminaban 10 de los 18 monolitos del recinto, así como el destrozo intencional del cableado eléctrico principal y cajas de registro forzadas. Este daño representa un golpe directo a la dignidad de las familias que buscan a sus seres queridos.

 

La gravedad del caso radica en el incumplimiento de las obligaciones asumidas por el Gobierno del Estado, la Secretaría General de Gobierno (SEGOB) y la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas. El sitio cuenta con un Decreto Oficial que exige garantizar su resguardo, conservación y protección permanente. Hoy, la omisión en la custodia de este espacio convierte dicho compromiso en papel mojado y deja al descubierto el desdén institucional hacia las víctimas.

 

Las evidencias en el sitio exponen un panorama desolador: registros destrozados, gabinetes de control eléctrico sin medidor y líneas aéreas cortadas a tajo. Alejandra «N», representante de COFAUNNAY, fue contundente al señalar que no aceptarán reparaciones cosméticas: exigió una investigación penal exhaustiva a la Fiscalía, el análisis de las cámaras del C4/C5 y la sanción con todo el peso de la ley a los responsables.

 

Cada uno de los 18 monolitos representa el nombre y la exigencia de justicia para cientos de personas ausentes. Permitir que este recinto sea saqueado impunemente revictimiza a las familias que realizan labores voluntarias de limpieza ante el descuido gubernamental. La inacción preventiva de las autoridades convierte al Estado en cómplice por omisión en la profanación de este sitio de memoria.

 

Esta afrenta ocurre en un contexto de alto riesgo en la entidad, donde municipios del norte como Tecuala, Acaponeta y Huajicori se mantienen como focos rojos, mientras que en Amatlán de Cañas y Jala se detecta un repunte de desapariciones, sumado a la persistencia del fenómeno en Tepic y Bahía de Banderas.

 

Si la SEGOB y la Comisión Estatal de Búsqueda pretenden mantener legitimidad, deben responder con hechos y no con retórica. Reparar la infraestructura sin encarcelar a los culpables será validar la impunidad. La exigencia es clara: restitución inmediata del equipo vandalizado, seguridad perimetral permanente y el esclarecimiento total de los hechos.