LAS VÍBORAS…¿Y SI “EL MAYO” HABLARA?

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¿Y SI “EL MAYO” HABLARA?

Hay silencios que valen oro… y otros que, dicen, podrían costar gobiernos.
Resulta que antes de que salga a la venta el libro del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, ya comenzó a hacer más ruido el adelanto que la propia publicación. Como dicen en el rancho: todavía no destapan la olla y ya todos andan preguntando de qué es el caldo.

SIMPLES RUMORES

Según ese adelanto, un personaje identificado únicamente como “el susurrador” habría comentado que existía preocupación por lo que Ismael “El Mayo” Zambada pudiera revelar. La palabra clave es “pudiera”. No “reveló”. No “confirmó”. Pudiera. Y vaya que un verbo en tiempo potencial ha sido suficiente para desatar especulaciones de todos los tamaños.
Porque, siendo sinceros, si hay alguien que conoce las entrañas de muchas historias oscuras, es precisamente quien pasó décadas sobreviviendo en el negocio más peligroso del país. Otra cosa muy distinta es saber si algún día hablará, qué diría y, sobre todo, si tendría pruebas para sostener cualquier señalamiento.

MUY PRUDENTE

La presidenta Claudia Sheinbaum ya respondió con la prudencia institucional que el caso amerita: pidió esperar a leer el libro completo y sostuvo que la preocupación del expresidente Andrés Manuel López Obrador nunca fue lo que pudiera declarar “El Mayo”, sino la forma en que ocurrió su captura y la posible intervención de autoridades estadounidenses sin la participación del Estado mexicano.

FIN DE UNA ETAPA

Y es que, desde aquel día, algo cambió. Aquella relación de sonrisas, apretones de mano y elogios mutuos entre Palacio Nacional y el entonces embajador estadounidense terminó enfriándose más rápido que café olvidado bajo el aire acondicionado. Las diferencias por la captura del capo se hicieron públicas y las acusaciones sobre una presunta violación a la soberanía nacional marcaron el final de una etapa diplomática.

AH CARAY

Ahora bien, suponiendo —solo suponiendo— que el libro relate conversaciones reales y que algún día “El Mayo” decidiera hablar, la pregunta no sería únicamente qué sabe, sino qué podría demostrar. Porque en política abundan los rumores, pero las verdaderas sacudidas llegan cuando aparecen las evidencias.

MALPENSADO QUE ES UNO

Mientras tanto, México vuelve a hacer lo que mejor sabe: discutir un libro que todavía no llega a los estantes. Y las víboras, siempre malpensadas, ya empezaron a sacar cuentas… aunque todavía nadie haya abierto la primera página.

¿Y SI “EL MAYO” HABLARA?

Hay silencios que valen oro… y otros que, dicen, podrían costar gobiernos.
Resulta que antes de que salga a la venta el libro del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, ya comenzó a hacer más ruido el adelanto que la propia publicación. Como dicen en el rancho: todavía no destapan la olla y ya todos andan preguntando de qué es el caldo.

SIMPLES RUMORES

Según ese adelanto, un personaje identificado únicamente como “el susurrador” habría comentado que existía preocupación por lo que Ismael “El Mayo” Zambada pudiera revelar. La palabra clave es “pudiera”. No “reveló”. No “confirmó”. Pudiera. Y vaya que un verbo en tiempo potencial ha sido suficiente para desatar especulaciones de todos los tamaños.
Porque, siendo sinceros, si hay alguien que conoce las entrañas de muchas historias oscuras, es precisamente quien pasó décadas sobreviviendo en el negocio más peligroso del país. Otra cosa muy distinta es saber si algún día hablará, qué diría y, sobre todo, si tendría pruebas para sostener cualquier señalamiento.

MUY PRUDENTE

La presidenta Claudia Sheinbaum ya respondió con la prudencia institucional que el caso amerita: pidió esperar a leer el libro completo y sostuvo que la preocupación del expresidente Andrés Manuel López Obrador nunca fue lo que pudiera declarar “El Mayo”, sino la forma en que ocurrió su captura y la posible intervención de autoridades estadounidenses sin la participación del Estado mexicano.

FIN DE UNA ETAPA

Y es que, desde aquel día, algo cambió. Aquella relación de sonrisas, apretones de mano y elogios mutuos entre Palacio Nacional y el entonces embajador estadounidense terminó enfriándose más rápido que café olvidado bajo el aire acondicionado. Las diferencias por la captura del capo se hicieron públicas y las acusaciones sobre una presunta violación a la soberanía nacional marcaron el final de una etapa diplomática.

AH CARAY

Ahora bien, suponiendo —solo suponiendo— que el libro relate conversaciones reales y que algún día “El Mayo” decidiera hablar, la pregunta no sería únicamente qué sabe, sino qué podría demostrar. Porque en política abundan los rumores, pero las verdaderas sacudidas llegan cuando aparecen las evidencias.

MALPENSADO QUE ES UNO

Mientras tanto, México vuelve a hacer lo que mejor sabe: discutir un libro que todavía no llega a los estantes. Y las víboras, siempre malpensadas, ya empezaron a sacar cuentas… aunque todavía nadie haya abierto la primera página.