¡Explosión nacional en el IMSS! La base trabajadora se rebela contra salarios de hambre, simulaciones sindicales y líderes traidores

 

 

Por Carlos Hartig

 

Tepic.-   Bajo una persistente llovizna y escudados con paraguas multicolores, miles de trabajadores del IMSS marcharon este martes tras concentrarse en el emblemático monumento de la Hermana Agua en Tepic, sumándose a una histórica jornada de protesta nacional que sacudió diversos estados de la república. Con consignas como “Trabajando bajo protesta” y “No te vayas a enfermar porque no hay medicamentos ni personal”, la base laboral demostró que el descontento cruzó todas las fronteras estatales ante una crisis estructural insostenible.

 

El epicentro de la furia estatal se concentró frente a la sede sindical de la Sección XXIV Nayarit, ubicada en la calle José María Mercado No. 44, Colonia San Antonio, donde cientos de agremiados exigieron un paro contundente. A la par de esta movilización en tierras nayaritas, en la Ciudad de México se desarrolló una mega marcha con cerca de 1,500 asistentes desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI hasta Paseo de la Reforma, mientras el gobierno federal prometía revisiones y la base rechazaba los paños tibios.

 

El repudio generalizado tiene en la mira directa a los principales verdugos: el líder nacional Rafael Olivos Hernández, la secretaria María del Rosario Barragán Reyes y el dirigente local Luis Talamantes Ureña. A Olivos se le exige frenar su soberbia, a la nayarita Barragán se le reprocha haberle dado la espalda a su propia tierra para aliarse con las cúpulas charras, y a Talamantes se le señala por su absoluta ineptitud y entreguismo frente a las infamias laborales.

 

En medio de este clima de crispación, la química bacterióloga Martha Alicia Fernández, trabajadora del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS, denunció que la crisis es una imposición dictada desde las altas esferas del SNTSS. La inconformidad se disparó tras el congreso en Quintana Roo, donde los dirigentes nacionales se mofaron de la base y minimizaron con desdén absoluto las demandas gremiales, prefiriendo cuidar sus jugosos bonos y negocios políticos por encima de la salud pública.

 

En el centro de la tormenta nacional se encuentran migajas económicas inaceptables: un incremento raquítico limitado al 2.9% directo al sueldo base y de apenas un 3.8% a 3.9% al concepto 11. Mientras la cúpula aplaude estos porcentajes mínimos, la realidad en las clínicas y hospitales es dantesca: falta cloro, jeringas, papelería, medicamentos y material quirúrgico básico, poniendo en riesgo la vida de los derechohabientes.

 

La protesta marca un punto de inflexión donde los trabajadores exigen un rechazo unánime en las boletas de la consulta nacional, exigiendo cuentas claras y votaciones transparentes. “El bote es libre y secreto; yo no voy a coaccionar a nadie, pero sí que hagan conciencia de si están de acuerdo o no”, sentenció Fernández, advirtiendo que el tiempo de los caciques llegó a su fin hasta rescatar al sindicato.

 

martes, octubre 13, 2026
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Por Carlos Hartig

 

Tepic.-   Bajo una persistente llovizna y escudados con paraguas multicolores, miles de trabajadores del IMSS marcharon este martes tras concentrarse en el emblemático monumento de la Hermana Agua en Tepic, sumándose a una histórica jornada de protesta nacional que sacudió diversos estados de la república. Con consignas como “Trabajando bajo protesta” y “No te vayas a enfermar porque no hay medicamentos ni personal”, la base laboral demostró que el descontento cruzó todas las fronteras estatales ante una crisis estructural insostenible.

 

El epicentro de la furia estatal se concentró frente a la sede sindical de la Sección XXIV Nayarit, ubicada en la calle José María Mercado No. 44, Colonia San Antonio, donde cientos de agremiados exigieron un paro contundente. A la par de esta movilización en tierras nayaritas, en la Ciudad de México se desarrolló una mega marcha con cerca de 1,500 asistentes desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI hasta Paseo de la Reforma, mientras el gobierno federal prometía revisiones y la base rechazaba los paños tibios.

 

El repudio generalizado tiene en la mira directa a los principales verdugos: el líder nacional Rafael Olivos Hernández, la secretaria María del Rosario Barragán Reyes y el dirigente local Luis Talamantes Ureña. A Olivos se le exige frenar su soberbia, a la nayarita Barragán se le reprocha haberle dado la espalda a su propia tierra para aliarse con las cúpulas charras, y a Talamantes se le señala por su absoluta ineptitud y entreguismo frente a las infamias laborales.

 

En medio de este clima de crispación, la química bacterióloga Martha Alicia Fernández, trabajadora del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS, denunció que la crisis es una imposición dictada desde las altas esferas del SNTSS. La inconformidad se disparó tras el congreso en Quintana Roo, donde los dirigentes nacionales se mofaron de la base y minimizaron con desdén absoluto las demandas gremiales, prefiriendo cuidar sus jugosos bonos y negocios políticos por encima de la salud pública.

 

En el centro de la tormenta nacional se encuentran migajas económicas inaceptables: un incremento raquítico limitado al 2.9% directo al sueldo base y de apenas un 3.8% a 3.9% al concepto 11. Mientras la cúpula aplaude estos porcentajes mínimos, la realidad en las clínicas y hospitales es dantesca: falta cloro, jeringas, papelería, medicamentos y material quirúrgico básico, poniendo en riesgo la vida de los derechohabientes.

 

La protesta marca un punto de inflexión donde los trabajadores exigen un rechazo unánime en las boletas de la consulta nacional, exigiendo cuentas claras y votaciones transparentes. “El bote es libre y secreto; yo no voy a coaccionar a nadie, pero sí que hagan conciencia de si están de acuerdo o no”, sentenció Fernández, advirtiendo que el tiempo de los caciques llegó a su fin hasta rescatar al sindicato.