LAS VÍBORAS…

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POR UN MOMENTO, ME ASALTÓ LA DUDA.

Cuando me dijeron que entraría a la administración municipal César Abarca y sería director de Desarrollo Social, mi mente inmediatamente se dirigió al cargo del Seapal, y me pregunté: ¿sería ese mismo Abarca que conocí hace tiempo? La respuesta llegó rápida y clara: se trata de César Alejandro Abarca Vargas, hijo de César Abarca Gutiérrez, y esposo de Alejandra Vargas, quien fuera secretaria particular de Gustavo González Villaseñor.

AH, YA CAIGO

Conocida su procedencia familiar, es fácil entender por qué se trata de un muchacho educado en un entorno de buena crianza y sólidos principios, sobre todo con una marcada vocación por el trabajo. Para conocerlo mejor, me adentré en sus redes sociales –espacios donde hoy en día se muestra la verdadera esencia de quienes se dedican a la gestión pública– y lo que encontré fue revelador: todos los días, César Abarca Vargas participa en actividades en las diferentes colonias del municipio, incluso acompañando al presidente municipal en recorridos por las zonas más necesitadas.

INNEGABLE

A sus 26 años, se nota que tiene un talento innato para la política. No le teme a los desafíos ni a los horarios extensos: trabaja sábados y domingos sin reparos, con una gran sed de absorber todo el conocimiento que le heredó su padre, quien dejó una huella importante en la gestión local. Por lo visto, si se le brinda la oportunidad adecuada, este joven tiene mucho que ofrecer, aunque deberá avanzar con paso firme y constante –como decía el gran Clavillazo: “la cosa es… calmada”– para consolidarse en el cargo.

NO ES ASÍ

Uno de los aspectos más destacables es que no se limita a ser un director de oficina con horario de 8 a 4. En múltiples ocasiones se le ha visto presente en colonias como Tebelchia y La Desembocada, así como atendiendo reuniones en delegaciones y agencias municipales, donde se toma el tiempo de escuchar atentamente las peticiones y necesidades de los vecinos, sin distinción de origen o condición.

YA ESTUVO BUENO…

En fin, ya basta de elogios iniciales; ahora corresponde a él explotar y desarrollar todo el potencial y el conocimiento que posee. Y es importante resaltar que, a escasos dos meses de haber tomado posesión como titular de la Dirección de Desarrollo Social, César Alejandro Abarca ya ha superado por mucho el desempeño de sus antecesores.

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POR UN MOMENTO, ME ASALTÓ LA DUDA.

Cuando me dijeron que entraría a la administración municipal César Abarca y sería director de Desarrollo Social, mi mente inmediatamente se dirigió al cargo del Seapal, y me pregunté: ¿sería ese mismo Abarca que conocí hace tiempo? La respuesta llegó rápida y clara: se trata de César Alejandro Abarca Vargas, hijo de César Abarca Gutiérrez, y esposo de Alejandra Vargas, quien fuera secretaria particular de Gustavo González Villaseñor.

AH, YA CAIGO

Conocida su procedencia familiar, es fácil entender por qué se trata de un muchacho educado en un entorno de buena crianza y sólidos principios, sobre todo con una marcada vocación por el trabajo. Para conocerlo mejor, me adentré en sus redes sociales –espacios donde hoy en día se muestra la verdadera esencia de quienes se dedican a la gestión pública– y lo que encontré fue revelador: todos los días, César Abarca Vargas participa en actividades en las diferentes colonias del municipio, incluso acompañando al presidente municipal en recorridos por las zonas más necesitadas.

INNEGABLE

A sus 26 años, se nota que tiene un talento innato para la política. No le teme a los desafíos ni a los horarios extensos: trabaja sábados y domingos sin reparos, con una gran sed de absorber todo el conocimiento que le heredó su padre, quien dejó una huella importante en la gestión local. Por lo visto, si se le brinda la oportunidad adecuada, este joven tiene mucho que ofrecer, aunque deberá avanzar con paso firme y constante –como decía el gran Clavillazo: “la cosa es… calmada”– para consolidarse en el cargo.

NO ES ASÍ

Uno de los aspectos más destacables es que no se limita a ser un director de oficina con horario de 8 a 4. En múltiples ocasiones se le ha visto presente en colonias como Tebelchia y La Desembocada, así como atendiendo reuniones en delegaciones y agencias municipales, donde se toma el tiempo de escuchar atentamente las peticiones y necesidades de los vecinos, sin distinción de origen o condición.

YA ESTUVO BUENO…

En fin, ya basta de elogios iniciales; ahora corresponde a él explotar y desarrollar todo el potencial y el conocimiento que posee. Y es importante resaltar que, a escasos dos meses de haber tomado posesión como titular de la Dirección de Desarrollo Social, César Alejandro Abarca ya ha superado por mucho el desempeño de sus antecesores.

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