¡PRETENDEN DESPRESTIGIAR SU TRABAJO!
Héctor Santana, alcalde de Bahía de Banderas, ha construido su trayectoria pública sobre la base de una labor incansable que ha alcanzado cada rincón de su municipio. Desde los poblados de la sierra nayarita hasta las localidades costeras que bordean el océano Pacífico, su gestión se ha caracterizado por una presencia constante en todos los sectores. No existe colonia, delegación o comunidad que no haya visto materializada alguna obra en su administración, cumpliendo con el compromiso plasmado en su eslogan: “hecho para servir”. Esta dedicación ha posicionado al edil como uno de los referentes políticos más destacados del estado, generando expectativas sobre su posible participación en procesos electorales de mayor envergadura.
TODO POR UNA GUBERNATURA
En efecto, con la aproximación de los plazos para que las estructuras políticas definan quién será el próximo candidato o candidata a la gubernatura de Nayarit, el ambiente político ha cobrado una intensidad inusual. Como suele ocurrir en momentos previos a estas definiciones, ha comenzado lo que muchos denominan la “guerra sucia”: una estrategia de desacreditación que busca minar la reputación de quienes aspiran a cargos de liderazgo estatal.
UNA TRUCHA ENJABONADA
En este contexto, el alcalde Héctor Santana enfrenta una semana de profunda crisis reputacional que ha sacudido de manera significativa su posicionamiento en la escena política nayarita. La polémica se desató tras la publicación de señalamientos en una revista internacional, la cual planteó la supuesta cancelación de su visa estadounidense. Paralelamente, ha circulado en medios digitales y redes sociales un video antiguo que vincularía a Salvador Machuca, uno de sus subordinados, con grupos de crimen organizado. Estos hechos han reactivado el escrutinio sobre su paso por los gobiernos anteriores de Roberto Sandoval y Édgar Veytia, periodos que han sido objeto de múltiples investigaciones por parte de las autoridades correspondientes.
DESMIENTE TODO
Ante estas acusaciones, el mandatario municipal ha emitido un comunicado oficial en el que niega y rechaza categóricamente cualquier imputación que le vincule a situaciones irregulares. Desde mi “pelado punto de vista” —sin filtros ni intereses ocultos—, es claro que quienes pretenden hundir su candidatura tendrán que esforzarse más si esperan lograr su cometido. La vía de la guerra sucia no es la adecuada para construir un futuro sólido para Nayarit, ni para evaluar la verdadera capacidad de liderazgo de un funcionario que ha demostrado su compromiso con la población.
PRUEBAS FEHACIENTES
Ahora bien, la claridad en esta situación pasa por la transparencia y la presentación de pruebas fehacientes. Basta con que el alcalde Héctor Santana García demuestre con hechos concretos —a través de la documentación oficial correspondiente— que no le han cancelado su visa para los Estados Unidos, para que quede demostrado que aquellos que han traído este cochinero a la escena política nayarita están completamente equivocados. Solo así se podrá devolver el foco a lo que realmente importa: la propuesta de gobierno y el bienestar de los ciudadanos.



