LAS VÍBORAS…

spot_img
- Advertisement -

¡LAURA, YA SUÉLTALA!

Laura Haro Ramírez parece haberse aferrado tenazmente a la dirigencia del PRI en Jalisco, y ahora se prepara para buscar una vez más la reelección dentro de su partido. Su persistencia plantea interrogantes sobre la renovación de liderazgos y la apertura a nuevas voces dentro de la estructura partidista.

EL HAMBRE Y SUS EFECTOS

Al parecer, los principios de «no reelección» de Francisco I. Madero han quedado relegados al olvido dentro del PRI actual. Un claro ejemplo de esta tendencia es Alito Moreno, quien ha logrado perpetuarse en la dirigencia del Revolucionario Institucional a nivel nacional, extendiendo su influencia más allá de lo que muchos consideran aceptable. Ahora, incluso, ocupa un escaño como Senador de la República, consolidando aún más su poder. Como decía mi abuela Petra, «el hambre es cabrona», y más cuando uno se aguanta las ganas de seguir disfrutando de los privilegios que otorga el poder.

MIRA LA PAJA EN EL OJO

En el contexto actual, marcado por recientes detenciones y señalamientos que involucran a figuras prominentes de Morena y el Partido del Trabajo, la priista Laura Haro ha decidido revivir el debate en torno a la imperiosa necesidad de transparentar el historial penal de todos aquellos que aspiran a ocupar cargos, ya sean partidistas o públicos. Consciente de la creciente demanda ciudadana por mayor integridad y rendición de cuentas, Haro ha tomado la iniciativa de abogar por la implementación de medidas que garanticen la idoneidad moral de quienes buscan representar a la sociedad.

HASTA EL 2030

Tras solicitar licencia como presidenta estatal del PRI en Jalisco, con el objetivo de participar en la contienda por la dirigencia 2026-2030, Laura Haro sorprendió a propios y extraños al tramitar su constancia de no antecedentes penales. Este gesto adquiere mayor relevancia al considerar que dicho documento no es un requisito formal dentro de la convocatoria. Asimismo, Haro ha anunciado públicamente su disposición a someterse a una serie exhaustiva de exámenes de control y confianza, que incluyen pruebas psicométricas, el polígrafo (detector de mentiras), análisis antidrogas y evaluaciones médicas. Con esta acción, busca enviar un mensaje claro sobre su compromiso con la transparencia y la honestidad en el ejercicio de la función pública, al tiempo que invita a otros aspirantes a sumarse a esta iniciativa.

LA ÉTICA

Laura Haro ha insistido en que la ética debe ser el pilar fundamental que rija la actuación de los servidores públicos, situándose por encima de cualquier requisito formal o legal. En este sentido, ha hecho un llamado enérgico a elevar los criterios de elegibilidad en la vida política, promoviendo la selección de candidatos con una trayectoria intachable y un firme compromiso con el bienestar común.

AGONIZANTE

El PRI se encuentra en sus momentos finales, ya que sus actuales líderes se han dedicado a desmantelarlo por completo. La situación actual del partido refleja un declive profundo, resultado de decisiones y acciones que han erosionado su base y credibilidad.

- Advertisement -
- Advertisement -

¡LAURA, YA SUÉLTALA!

Laura Haro Ramírez parece haberse aferrado tenazmente a la dirigencia del PRI en Jalisco, y ahora se prepara para buscar una vez más la reelección dentro de su partido. Su persistencia plantea interrogantes sobre la renovación de liderazgos y la apertura a nuevas voces dentro de la estructura partidista.

EL HAMBRE Y SUS EFECTOS

Al parecer, los principios de «no reelección» de Francisco I. Madero han quedado relegados al olvido dentro del PRI actual. Un claro ejemplo de esta tendencia es Alito Moreno, quien ha logrado perpetuarse en la dirigencia del Revolucionario Institucional a nivel nacional, extendiendo su influencia más allá de lo que muchos consideran aceptable. Ahora, incluso, ocupa un escaño como Senador de la República, consolidando aún más su poder. Como decía mi abuela Petra, «el hambre es cabrona», y más cuando uno se aguanta las ganas de seguir disfrutando de los privilegios que otorga el poder.

MIRA LA PAJA EN EL OJO

En el contexto actual, marcado por recientes detenciones y señalamientos que involucran a figuras prominentes de Morena y el Partido del Trabajo, la priista Laura Haro ha decidido revivir el debate en torno a la imperiosa necesidad de transparentar el historial penal de todos aquellos que aspiran a ocupar cargos, ya sean partidistas o públicos. Consciente de la creciente demanda ciudadana por mayor integridad y rendición de cuentas, Haro ha tomado la iniciativa de abogar por la implementación de medidas que garanticen la idoneidad moral de quienes buscan representar a la sociedad.

HASTA EL 2030

Tras solicitar licencia como presidenta estatal del PRI en Jalisco, con el objetivo de participar en la contienda por la dirigencia 2026-2030, Laura Haro sorprendió a propios y extraños al tramitar su constancia de no antecedentes penales. Este gesto adquiere mayor relevancia al considerar que dicho documento no es un requisito formal dentro de la convocatoria. Asimismo, Haro ha anunciado públicamente su disposición a someterse a una serie exhaustiva de exámenes de control y confianza, que incluyen pruebas psicométricas, el polígrafo (detector de mentiras), análisis antidrogas y evaluaciones médicas. Con esta acción, busca enviar un mensaje claro sobre su compromiso con la transparencia y la honestidad en el ejercicio de la función pública, al tiempo que invita a otros aspirantes a sumarse a esta iniciativa.

LA ÉTICA

Laura Haro ha insistido en que la ética debe ser el pilar fundamental que rija la actuación de los servidores públicos, situándose por encima de cualquier requisito formal o legal. En este sentido, ha hecho un llamado enérgico a elevar los criterios de elegibilidad en la vida política, promoviendo la selección de candidatos con una trayectoria intachable y un firme compromiso con el bienestar común.

AGONIZANTE

El PRI se encuentra en sus momentos finales, ya que sus actuales líderes se han dedicado a desmantelarlo por completo. La situación actual del partido refleja un declive profundo, resultado de decisiones y acciones que han erosionado su base y credibilidad.

- Advertisement -