“EL GALLO”, ESTÁ LISTO PARA LA PELEA
Dicen los viejos lobos de la política que hay aspirantes que levantan la mano… y otros que levantan la temperatura. Parece que ese segundo caso es el de Héctor Santana, quien está listo para registrarse como aspirante a coordinar los trabajos de la Cuarta Transformación en Nayarit, un movimiento que ya comenzó a mover las fichas del tablero antes de que alguien grite oficialmente: “¡Arrancan las apuestas!”.
Y es que en política, como en las carreras de caballos, el que sale adelante no siempre gana, pero vaya que obliga a los demás a espolear más fuerte.
LA PRESENCIA
No son pocos los que aseguran que el alcalde de Bahía de Banderas llega con un equipaje pesado: resultados de gobierno, presencia territorial y una cercanía con la gente que, guste o no, le ha permitido colocarse en los primeros lugares de distintos sondeos. Eso, por supuesto, tiene un efecto inmediato: mientras unos lo felicitan, otros ya empezaron a sacar la calculadora… y alguno que otro hasta el rosario.
Porque así es este deporte nacional llamado política. Cuando un personaje comienza a crecer, aparecen dos tipos de personas: los que quieren subirse al barco… y los que desean hacerle un hoyo al casco.
NO HABLAR DEL ADVERSARIO
Sin embargo, Santana parece apostar a una fórmula que suele rendir frutos: hablar menos de los adversarios y más de su trabajo. Esa estrategia de recorrer colonias, escuchar a la gente y presumir obras puede sonar sencilla, pero en tiempos donde abundan los discursos y escasean los resultados, termina marcando diferencia.
NADIE REGALA
Claro que el camino no será un paseo por la playa de Nuevo Vallarta.
Dentro de Morena nadie regala aplausos ni candidaturas. La competencia interna suele ser tan intensa como las campañas constitucionales, solo que con la peculiaridad de que todos sonríen para la foto mientras por debajo de la mesa cada quien mueve sus piezas.
CONVENCEME Y HABLAMOS
Y ahí está el verdadero reto. No basta con ser popular. También hay que convencer a quienes toman decisiones y demostrar que el proyecto personal fortalece al proyecto colectivo. En otras palabras, hay que sumar sin dividir, crecer sin pisar y competir sin romper. Nada sencillo.
REACCIONES
Lo interesante será observar cómo reaccionan los demás aspirantes. Porque cuando alguien aparece encabezando preferencias, los ataques suelen llegar más rápido que los apoyos. Es una vieja ley no escrita de la política mexicana: mientras más arriba estés, más piedras encontrarás en el camino.
Aunque también existe otra máxima igual de cierta: cuando los adversarios hablan más de ti que de ellos mismos, es porque algo estás haciendo bien… o al menos algo les preocupa.
CON PROMESAS NO
Los ciudadanos, mientras tanto, observan con una mezcla de esperanza y escepticismo. Ya aprendieron que las promesas duran lo que un mitin, pero las obras permanecen mucho más tiempo. Por eso cada vez pesan más los resultados que los discursos.
SU IDEA
Héctor Santana parece querer construir su aspiración precisamente sobre esa idea: convertir su experiencia en Bahía de Banderas en una carta de presentación para un proyecto estatal, ofreciendo continuidad al proceso de transformación que impulsa la Cuarta Transformación.
CAMINO POR RECORRER
Falta mucho camino por recorrer y todavía habrá registros, encuestas, acuerdos, negociaciones y seguramente alguna que otra víbora escondida entre la hierba esperando el momento oportuno para lanzar el mordisco.
Porque si algo nunca falta en tiempos electorales son las sonrisas de frente… y los codazos por la espalda.
QUIEN LLEVARÁ LA BATUTA
Al final, será la ciudadanía y los mecanismos internos de Morena quienes definan quién llevará la batuta rumbo al 2027. Mientras tanto, el tablero ya comenzó a moverse y nadie quiere quedarse viendo la partida desde la banca.
Y como dicen en el rancho cuando un gallo empieza a cantar más fuerte que los demás…
“No es porque ya haya amanecido… es porque quiere que todos sepan que está listo para la pelea.”

