Puerto Vallarta, Jalisco.– La temporada de Semana Santa y Pascua 2026 dejó un balance mixto para el sector restaurantero en la región de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, al registrar tanto caídas importantes en algunas zonas como repuntes en áreas clave de vocación turística.
De acuerdo con reportes del sector, una parte considerable de los establecimientos enfrentó disminuciones de hasta un 30% en afluencia de comensales y ventas en comparación con 2025. Las zonas con mayor afectación fueron Fluvial Vallarta, Versalles, Olas Altas, Palmar de Aramara y Nuevo Nayarit.
En contraste, corredores turísticos como la Zona Romántica, el Centro y la Marina mostraron un comportamiento positivo, con incrementos que oscilaron entre el 10% y el 20%, impulsados principalmente por el turismo internacional.
A pesar de las dificultades, restauranteros destacaron que el cuidado en el servicio y la atención al cliente permitió mantener una respuesta favorable ante la demanda, incluso frente a la escasez de personal operativo.
El gasto promedio por comensal se ubicó entre los 300 y los 1,000 pesos, con tickets más altos en zonas con mayor presencia de turistas extranjeros, particularmente durante horarios de comida y cena.
Asimismo, el turismo nacional se consolidó como un factor clave durante la temporada, al sostener la actividad en diversos establecimientos, confirmándose como un aliado importante en estas fechas.
Entre los principales retos detectados se encuentran la falta de personal, especialmente en áreas de cocina, así como complicaciones logísticas en el abastecimiento de insumos provenientes de otras regiones.
En cuanto al comportamiento de la afluencia, los días con mayor movimiento se concentraron el 2 y 3 de abril durante Semana Santa, mientras que en Pascua el flujo se fortaleció principalmente durante el fin de semana. En contraste, los días 4 y 5 de abril y entre semana de Pascua presentaron una dinámica más variable.
En general, la temporada 2026 evidenció la resiliencia del sector restaurantero, así como su capacidad de adaptación ante distintos escenarios, manteniendo una oferta activa y competitiva en uno de los destinos turísticos más importantes del país.



